Plantando la zarpa (hands-on) en el nuevo Google Nexus 7



Como ya apuntaba en el último artículo, Nexus 7 tenía buena pinta, tan buena, de hecho, como para adquirir uno. El dispositivo en cuestión ya arrasó en ventas en EEUU, y aquí viene en un otoño calentito en cuanto a novedades en Tablets, incluyendo la incorporación de nuevos Kindle, uno de ellos de 8.9 pulgadas. Pasamos por tanto a contar las impresiones.

La compra fue vía Google Play con envío a domicilio -vía Correos-, en tres días laborables y sin problemas. Aparecieron también los 20€ de regalos en mi cartera de Google Play puntualmente.

El cacharro en cuestión cumple con lo prometido en todo punto, la sensación general es de muy buen acabado, es ligero y de tamaño libro, la pantalla HD ofrece excelente resolución y calidad visual, y en general, se nota el procesador Tegra multinúcleo en que va todo básicamente como un tiro. Llevaba su JellyBean 4.1.0 con actualización inmediata a 4.1.1 vía OTA, rápida y sin dolor, ni wipes.

Ahora vienen los peros, los cuales para mi no son determinantes, pero por si para alguien lo son:

1) No lleva 3G, lo cual es solucionable muy fácilmente si llevas el móvil –que lo llevas siempre- poniéndolo en modo hotspot WiFi, y listo. Tethering, lo llaman

2) No deja expandir memoria con tarjeta SD, esto le pasa tambien al iPad y parece que es política oficial últimamente porque según Apple y Google “es muy difícil desarrollar aplicaciones para tener en cuenta SD externa y produce problemas de seguridad”. De paso hacen caja cobrándote más por llevar memoria interna mayor. En Nexus 7 son 40€ más (240€) por tener 16GB, pero visto lo visto y teniendo en cuenta que con iPad te roban también más en cada salto de memoria (como si no te robaran ya por el dispositivo) considero que merece la pena.

3) No lleva cámara trasera, si frontal. Para mí es irrelevante, haces fotos con el teléfono, un tablet es un dispositivo de visualización y lectura.

En general, creo que es un gran dispositivo, especialmente para navegar, ver películas, leer cómics, revistas o  libros especializados (con figuras en color, ecuaciones etc....) y juegos, seguramente tiene también buen uso como cuaderno de apuntes, con el lapiz y la aplicación de reconocimiento -o al menos escaneo-. También su Google Now con comandos por voz se presta a usos interesantes, veremos cómo sacarle el máximo partido...

Google entra (por fin) de lleno en la escena Tablet





Parece que estamos por fin muy cerca de un escenario supuestamente idílico: no pagar más de 200 € por un buen tablet. A mi, al menos, me lo prohibe mi "religión", por mucho Steve Jobs (dep.), diseño, voltereta en el escenario, bombo y platillo que se le ponga.

En otros posts, como este, o este, ya hablaba de las alternativas de Amazon: Kindle Fire de 7 pulgadas y de 10 para abaratar un mercado absurdamente caro. El segundo todavía no está en el mercado y el primero efectivamente se ha hecho hueco, pero no deja de ser un dispositivo muy orientado a la lectura y de prestaciones modestas.

Entra ahora un nuevo competidor que se posiciona en el mundo de las 7 pulgada pero con prestaciones hardware a la altura o en algunos aspectos por encima de un IPad o un Galaxy Tab: Google Nexus 7.


En efecto, según cuentan en su detallado análisis los amigos de Ars Technica, ha habido intervención divina o en español más castizo a Google se le ha aparecido la virgen, dado que han dado con un producto de prestaciones al nivel de los primeros del mercado, exceptuando algún aspecto puntual, como la cámara.

Corre bajo Android 4.1 Jelly Bean, permitiendo funcionalidades potentes como las de Google Now (equivalente a Siri). Ejemplo de uno de los benchmark comparando el rendimiento del cacharrito con similares:



Obsérvese, como el Nexus, naranjita, prácticamente se equipara en rendimiento a IPad 2 y 3, y supera a los Galaxy. El salto se nota sobre todo en multihilo, dado que la criatura lleva equipada una potente CPU Quad-core de 1.3 Ghz y 1Gb de RAM.

Está a la venta ya en EEUU por sólo $199, aunque para aquí tendremos que esperar a septiembre y por supuesto nos harán el truco de la conversión 1:1 y lo pondrán a 200€, si bien con un crédito de 25€ para Google Play en su lanzamiento. Estaremos pendientes ....

La ruta de los Varegos





La ruta de los varegos a los griegos fue una ruta comercial medieval que unía Escandinavia, el antiguo Rus de Kiev y el Imperio Bizantino. Los varegos no son sino los vikingos escandinavos, pero este era el término con el que los conocían los Rusos (técnicamente muchos de ellos sus descendientes) y los Bizantinos. La gran ventaja de esta ruta es que comunicaba directamente el Báltico con el Mediterráneo (vía Mar Negro) atravesando Europa a la altura de Ucrania. Por tanto, los escandinavos podían llegar a Constantinopla, el mayor núcleo comercial y económico de la época, sin necesidad de circunnavegar Europa por el oeste. Además, pasaba por otros importantes centros comerciales como Novgorod o Kiev. Ni que decir tiene que esto era significativamente más corto y lucrativo, siendo una ruta de primer orden entre los siglos VIII y XI.
La ruta sin embargo, no estaba exenta de escollos y peligros. Comenzaba en los centros comerciales escandinavos, como Birka, Hedeby o Gotland, cruzaba el Báltico y entraba por el golfo de Finlandia en el río Neva hasta el lago Ladoga. Después, vía río Vóljov llegaba a la ciudad de Novgorod, prosiguiendo por el lago Ilmen y hasta el río Lovat. En ese punto ven los barcos tenían que hacer un portaje al río Dnieper  En definitiva, se tenían que cargar los barcos "a las espaldas" durante 30 o 40 Km (aunque afortunadamente los barcos rusos y varegos eran relativamente ligeros):



Como se observa arriba (en azul), existía otro ramal que llevaba al mar Caspio. La rutas continuaban después aguas abajo a lo largo del Dnieper, atravesando toda Ucrania, cruzando en ese tramo varias zonas de peligrosos rápidos (en concreto siete, con sus nombres), y llegando a Kiev. La zona de los rápidos requería otro portaje. Éste podía ser muy accidentado: en ese tramo con frecuencia atacaban las tribus de la zona, los pechenegos. Desde Kiev y finalmente, se seguía por el mismo río hasta llegar al mar Negro y Constantinopla.

La ruta era utilizada para transportar todo tipo de mercancías: vino, especias, joyería, vidrio, telas costosas, iconos y libros llegaban desde el Imperio Bizantino; Kiev la utilizaba para el comercio de pan, productos hechos a mano, monedas de plata, etc; de Escandinavia llegaban ciertos tipos de armas y artesanía; el Rus del Norte ofrecía madera, piel, miel y cera; y las tribus bálticas comerciaban con ámbar.